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domingo, 1 de enero de 2017

Mis tres palabras para 2017

tres-palabras-2017-investigacion-ebaesAhora que ya hemos empezado el año, me gustaría hacer un post diferente en aras de hacer de este año un año todavía mejor, cargado de más experiencias y aprendizajes que el que acabamos de cerrar. Y para ello no se me ocurre otra mejor forma que ofreceros mis tres palabras para 2017. 

El post de las tres palabras lo aprendí del blog de Isra García hace varios años. Él lo lleva haciendo desde 2010, y consiste en escribir tres palabras que vayan a guiar el año que tienes por delante, tres palabras que siempre deberás tener presentes (sobretodo en momentos importantes) y que te sirvan de inspiración en los momentos difíciles y de duda; acompañadas de una pequeña explicación de qué van a significar para ti este año. De esta forma nos centramos en conseguir, en lugar de en proponer como solemos hacer cada 1 de enero con los famosos y tópicos propósitos de año nuevo. 

Lo ideal sería escuchar y/o leer tus tres palabras, que las compartas con la comunidad ebaes y de esta forma que en este nuevo año no solo nos inspiren nuestras tres palabras personales, sino también las de cada uno de vosotros (puedes hacérmelas llegar por correo, en Facebook o en los comentarios aquí abajo). Aquí te dejo las mías:


-Silencio. Con silencio me refiero a calma, a paz, a armonía. Tanto con el exterior como conmigo mismo, a todos los niveles. 2016 ha sido un año de aprendizajes, sí, pero sobretodo de madurez. En 2017 toca asentar lo aprendido a nivel personal, en lo respectivo a conocerme a mí mismo, y para ello, dado mi carácter, necesito silencio. No estaría mal vigilar el nivel de auto-crítica, disfrutar más del día a día sin la búsqueda frenética de llegar al final de un objetivo, y de otro, y de otro… la magia siempre ocurre en el camino. Respecto al silencio hacia afuera, me refiero a criticar menos, a escuchar más (la mejor forma de aprender que conozco), a preocuparme menos por aquello que no está bajo mi control o que todavía no ha llegado (y que posiblemente jamás llegue). En resumen: más yoga, más meditación, más sonder. 

-Compartir. Este año quiero compartir más. Y sobretodo, compartir lo más valioso: lo intangible, lo inmaterial. Desde aprendizajes a experiencias, pasando por mis mayores fallos. Para la comunidad ebaes quiero compartir todo lo que vaya aprendiendo durante este año relacionado con el mundo de la investigación, casi a tiempo real (Twitter será el canal más apropiado) para que puedas sumergirte en la experiencia. También quiero que compartir signifique un retorno desde el otro lado más intenso, esto es, que tú que estás leyendo esto compartas tus historias, tus aprendizajes, tus fallos, tus anécdotas, tus dudas, tus incertidumbres… conmigo y con la comunidad ebaes. De esta forma tú crecerás, yo creceré, nos impulsaremos juntos más lejos. Nos haremos gigantes.

-Renacer. Finalmente, renacer es una palabra inevitable para mí este año. Pase lo que pase en estos doce meses, antes o después tendré que renacer sino una, varias veces. El fin del doctorado (seguramente antes del 30 de septiembre), la consecuente decisión acerca de qué hago con mi vida (búsqueda de una convocatoria postdoc en cualquier parte del mundo, preparación de oposiciones, subir un nivel con el proyecto ebaes, trabajar de aquello que surja…), todas las meteduras de pata que me quedan por delante, fallos, aprendizajes y los volver a caer que se me presenten supondrán un renacer constante. Y será muy interesante, pues con cada renacer la vida nos brinda nuevas oportunidades. Os mantendré informados.


¿Y tú? ¿Cuáles son tus tres palabras para este año? 


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@ebaes 

Photo Credit: AntheaAtlas

viernes, 18 de marzo de 2016

¿Por dónde andas?

¿Por dónde andas? Y no me refiero a dónde vives, en qué ciudad trabajas o estudias actualmente, ni dónde está tu mente cuando te distraes. Es una pregunta profunda: ¿por dónde andas? y es profunda porque es la pregunta verdaderamente importante que deberías hacerte no es hacia dónde vas, sino qué vas encontrándote por el camino. Más concretamente ¿Qué has encontrado hoy?

Vale, sé que te lo han dicho miles de veces. Pero si es así, por algo será, ¿no? Uno de los miles de defectos que tengo, posiblemente uno de los más grandes, es que no sé valorar lo que consigo como se merece. Soy una persona muy exigente (empezando conmigo mismo), y cuando consigo un logro importante para mí (desde conseguir que la chica a la que le doy clases particulares apruebe un examen, hasta acabar la maratón de Barcelona), ya estoy pensando en el siguiente propósito. 

Por supuesto, no se trata de regodearse en el pasado, vivir de aquello que ya ha pasado y subestimar el futuro. Pero es importante darle la medida justa y necesaria (ni más, ni menos) a aquello que tenemos y que ha valido el esfuerzo que nuestras manos han llevado a cabo. Lo contrario significa frustración, ansiedad y falta de autoeficacia: lo que hace unos meses era increíble (en el sentido literal de la palabra), ahora se convierte en un "bueno sí, estuvo bien, pero ya ves, ¿ahora qué, si ya ha pasado?". 

Pregúntate todos los días por dónde andas. Qué hay a tu alrededor, qué es aquello que cuando te acuestas das por sentado que seguirás poseyendo, o seguirá ocurriendo en tu vida al día siguiente. Eso es lo verdaderamente importante, es el auténtico regalo, el auténtico disfrute. Exprímelo al máximo. Cuando llegues al final del camino, suplicarás haber estado más atento a las señales, personas, eventos, alegrías y lágrimas que te encontraste por el camino.

Por que lo verdaderamente importante no está en la meta, sino en el camino hacia ella.



Bonus: Por suerte, desde hace un par de años llevo trabajando en corregir este gran defecto. Y estoy orgulloso de los avances. Te dejo una enseñanza muy valiosa al respecto. Algo en lo que ni mis padres, ni mi mejor amigo, ni mi gente íntima han sabido ayudarme para solucionarlo: 1) Estámpate (varias veces, pero barato y rápido); 2) Métete en la mente (casi literalmente) de alguien que lo haya pasado bastante peor que tú (aunque te creas el más desdichado, tienes más suerte que el 95% de la población); 3) Sigue intentando, apunta más algo y apuesta al objetivo más grande; 4) Humaniza: siente, empatiza, no critiques, respira y nota el aire entrar por tu nariz, párate, mira a tu alrededor, comparte, trabaja para los demás.

Actuemos héroe. Solo hoy (y mañana solo hoy, y el mes que viene solo hoy...).

@ebaes

Photo Credit: ebaes