miércoles, 4 de abril de 2018

Estoy acabando el doctorado, ¿Y ahora qué?

Antes o después, a todos los que nos estamos iniciando o nos hemos iniciado en el mundo académico nos llega la típica crisis existencial por la que se pasa cuando tienes que cerrar una etapa importante de tu vida. Me pasó cuando acabé la carrera (y eso que ya estaba matriculado en el máster de Investigación Psicosocial en la Autónoma), me pasó al acabar el máster (y eso que ya estaba preinscrito en el doctorado), y cómo no, me pasó cuando estuve acabando el doctorado hace unos meses (puedes seguir el proceso en estos vídeos).

En el post de hoy quiero ofrecerte algunas posibles respuestas, algunos caminos; que puedes tomar, que puedes tener en cuenta, o que te pueden al menos hacer reflexionar cuando estás acabando el doctorado para que esa crisis existencial (que la tendrás), sea más llevadera

En primer lugar, debes saber que no va a ser fácil. Me refiero a que acabar el doctorado entraña un cambio más profundo si cabe que cuando acabaste la carrera o el máster: ya no hay "nada más que estudiar" después del doctorado, es decir, no hay otro nivel superior. Ahora sí o sí te va a tocar entrar al mundo profesional (sea o no académico). Por otro lado, la búsqueda de empleo académico hoy día es más difícil que nunca, y más en España, lo cual puede que no sea muy alentador durante los últimos meses de doctorado y tu crisis existencial se agudice. A esto súmale los nervios y el estrés normal por toda la burocracia que hay que hacer para depositar la tesis... y obviamente el proceso hasta defenderla y por fin quitártela del medio. 

En segundo lugar, debes tener calma y paciencia (dentro de lo posible). Si algo he aprendido durante estos años de doctorado es que nada importante se consigue de la noche a la mañana, y que muchas veces en esos momentos de crisis existencial se trata de "tener fe" en el trabajo que estás haciendo y en la inversión de tiempo, dinero y energía que durante esos años estás haciendo. Pero al final, si de verdad has trabajado y has hecho lo que tenías que hacer dentro de tus posibilidades, todo llega. Si durante los tres/cuatro años de tesis has trabajado bien, no vas a tener ningún problema con la defensa. Si durante ese tiempo has desarrollado tus habilidades más allá de leer y escribir; aprendiendo por ejemplo a trabajar en equipo, a desarrollar tu capacidad analítica, a gestionar proyectos, a liderar, a compartir, idiomas... todo eso unido a tu flamante título de doctor, te abrirá puertas profesionales

Además de esto, algo que he aprendido en estos años es la importancia que tiene lo intangible: aquello que no se puede medir o que no se suele tener en cuenta como méritos estrictamente hablando, pero que marca la diferencia y que resulta vital cuando estamos acabando el doctorado. Me refiero por ejemplo a mantenerte en contacto con tu director de tesis y con tus compañeros de doctorado u otros profesores. También aquí incluiría la importancia de poco a poco ir tomando responsabilidad y ser tú mismo el que proponga actividades o proyectos, pero también la responsabilidad de tomar decisiones sin que tu director tenga que supervisarte o darte el visto bueno. Por ejemplo, para mí personalmente fue muy positiva la experiencia de ir buscando empleo postdoctoral por mi propia cuenta en diferentes webs, listas de correo, Twitter... al principio puede asustar, y más si estás en plena crisis existencial; pero créeme que vas a aprender muchísimo y te va a servir para que el día de después de acabar la tesis, no te sientas tan "solo" o sin saber qué hacer. A fin de cuentas, la vida sigue, y al final a todos nos pasa en mayor o menos medida que nos acostumbramos  a la comodidad de haber estado varios años "protegidos" por una misma universidad, unos mismos compañeros y profesores; pero ser doctor implica tomar esa responsabilidad paulatinamente y "volar" solo. Sea para trabajar en el mundo profesional o el académico.

Otro aspecto clave dentro de lo que supone eso intangible, es el compartir y el sentir. Y créeme que es fundamental y cada día soy más consciente. Desde expresar tus emociones (ese miedo, ese estrés, ese agobio por todo lo que se te viene encima), hasta ser consciente y aceptar las limitaciones de cada uno. Por seguir mi ejemplo: claro que yo podía haber publicado más papers, claro que podía haber hecho más grupos focales, o por supuesto que podía haberme esforzado más en ciertas actividades... pero hay más vida que el doctorado. Somos personas, somos imperfectamente perfectas. Somos vulnerables, cambiamos, nos cansamos, perdemos y ganamos intereses... no somos robots. Y contactar con esas emociones y vivencias, sentirlas y compartirlas es fundamental para no volvernos locos, literalmente. Y si consigues aprender esto ahora, tendrás mucho ganado para aquello que te depare el futuro cuando seas doctor. 

Finalmente, sobre acciones clave concretas para ese momento de estar acabando la tesis, esto podría servirte:

-Este otro vídeo sobre cómo conseguir empleo postdoctoral.
-Este post donde hablo de salidas profesionales no académicas, del que puedes tomar ideas.

Y hasta aquí llegamos. Espero que te sea útil este post y como siempre, ya sabes que me encantaría conocer tu experiencia y tu punto de vista. Déjamelo en los comentarios!


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 Photo Credit: Eric Langley

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