Mostrando entradas con la etiqueta Importancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Importancia. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de octubre de 2016

Haces falta

haces-falta-investigacion-doctorado-universidadHace falta más gente como tú. 

Hace falta gente que escriba, que publique libremente, que cuestione, que comparta. Gente que te ayude, me ayude, nos ayude con su historia. Con sus fallos. Que de una vez por todas nos demos cuenta de lo insignificantes que somos todos, y no solamente tú, que te acomplejas de lo "guay" o "cool" que es esta persona por haber publicado cinco artículos ISI durante su tesis. Si conocieras su historia verías la suerte que tienes en comparación. O no. 

Porque él también hace falta. Sus artículos serán geniales, pero tú eres genial hablando en público o sintetizando todo lo que has hablado en la última reunión con tu director mientras tu compañero se dormía, literalmente. 

Haces falta,

Haces falta porque, gracias a aquello que me contaste sobre tu lucha para conseguir una FPI a 300km de tu hogar, y de rebote, me has hecho continuar sin rendirme. 

Porque gracias a tu pasión y tu decisión, diste un paso adelante y ahora todos hemos podido leer tu historia, aprender de ti, estar orgullosos de ti. Pese a que solo te conozca de intercambiar un par de correos electrónicos, o de cuando me preguntaste algo por Facebook. Hacías falta. Gracias.

Me has hecho crecer, aprender, madurar. Hablo por mí, pero estoy seguro de que no soy el único. Seguro que aquel chico de máster al que le diste un par de consejos, o aquella chica que en tu primera clase como docente levantó la mano, le serviste de ayuda (aunque pienses que metiste la pata hasta el fondo). Nos pasa a todos, pero es importante darle la importancia que tiene. 

Tengas beca doctoral o no. Hayas publicado mucho o poco. Hayan pisoteado tu tesis cien mil veces o no paren de echarte flores todo el día. Seas de "ciencias duras" o humanidades. Haces falta, eres indispensable. Jamás lo olvides.

Has hecho falta para llegar hasta aquí al proyecto ebaes. Solo es posible hoy día por ti, e indudablemente harás falta mañana (y pasado, y al otro...). Pero haces falta en todos sitios. 

Haces falta para el futuro de la ciencia en este país.

Haces falta para impulsar a tus compañeros, alumnos, profesores, directores. Jefes (aunque no lo quieran admitir).

Haces falta para esa persona especial. O personas especiales.

A mí me haces falta.

Si te ha gustado el post, compártelo en Facebook, Twitter y recomiéndalo! Al final de cada entrada tienes los botones de redes sociales. Suscríbete en la barra de la derecha. Un regalo exclusivo para lectores VIP dispuestos a romper moldes, sobresalir e impactar te está esperando. Encontrarás más información en el email de confirmación que te enviaré. 

 @ebaes 

 Photo Credit: Daniel Horacio Agostini

viernes, 18 de marzo de 2016

¿Por dónde andas?

¿Por dónde andas? Y no me refiero a dónde vives, en qué ciudad trabajas o estudias actualmente, ni dónde está tu mente cuando te distraes. Es una pregunta profunda: ¿por dónde andas? y es profunda porque es la pregunta verdaderamente importante que deberías hacerte no es hacia dónde vas, sino qué vas encontrándote por el camino. Más concretamente ¿Qué has encontrado hoy?

Vale, sé que te lo han dicho miles de veces. Pero si es así, por algo será, ¿no? Uno de los miles de defectos que tengo, posiblemente uno de los más grandes, es que no sé valorar lo que consigo como se merece. Soy una persona muy exigente (empezando conmigo mismo), y cuando consigo un logro importante para mí (desde conseguir que la chica a la que le doy clases particulares apruebe un examen, hasta acabar la maratón de Barcelona), ya estoy pensando en el siguiente propósito. 

Por supuesto, no se trata de regodearse en el pasado, vivir de aquello que ya ha pasado y subestimar el futuro. Pero es importante darle la medida justa y necesaria (ni más, ni menos) a aquello que tenemos y que ha valido el esfuerzo que nuestras manos han llevado a cabo. Lo contrario significa frustración, ansiedad y falta de autoeficacia: lo que hace unos meses era increíble (en el sentido literal de la palabra), ahora se convierte en un "bueno sí, estuvo bien, pero ya ves, ¿ahora qué, si ya ha pasado?". 

Pregúntate todos los días por dónde andas. Qué hay a tu alrededor, qué es aquello que cuando te acuestas das por sentado que seguirás poseyendo, o seguirá ocurriendo en tu vida al día siguiente. Eso es lo verdaderamente importante, es el auténtico regalo, el auténtico disfrute. Exprímelo al máximo. Cuando llegues al final del camino, suplicarás haber estado más atento a las señales, personas, eventos, alegrías y lágrimas que te encontraste por el camino.

Por que lo verdaderamente importante no está en la meta, sino en el camino hacia ella.



Bonus: Por suerte, desde hace un par de años llevo trabajando en corregir este gran defecto. Y estoy orgulloso de los avances. Te dejo una enseñanza muy valiosa al respecto. Algo en lo que ni mis padres, ni mi mejor amigo, ni mi gente íntima han sabido ayudarme para solucionarlo: 1) Estámpate (varias veces, pero barato y rápido); 2) Métete en la mente (casi literalmente) de alguien que lo haya pasado bastante peor que tú (aunque te creas el más desdichado, tienes más suerte que el 95% de la población); 3) Sigue intentando, apunta más algo y apuesta al objetivo más grande; 4) Humaniza: siente, empatiza, no critiques, respira y nota el aire entrar por tu nariz, párate, mira a tu alrededor, comparte, trabaja para los demás.

Actuemos héroe. Solo hoy (y mañana solo hoy, y el mes que viene solo hoy...).

@ebaes

Photo Credit: ebaes