Ahora que he acabado el doctorado y
estoy empezando a trabajar en el mundo académico más allá del mundo de las
“ayudas”, las “becas” o de la etapa formativa doctoral; se me acaba de abrir un
nuevo mundo en el que hasta ahora no había recaído y que parece bastaaante
confuso y abrumador (al menos para mí). Se trata del asunto de las
acreditaciones académicas, el paso indispensable para poder trabajar en la
universidad como una de las figuras reconocidas en la academia española.
Antes de empezar, debo reconoceros que
no soy para nada experto en este tema. De hecho, doy por hecho que alguna de la
información que aquí os voy a contar va a ser errónea, pero trataré de que al
menos os sirva de guía para que sepáis
lo que os espera después del doctorado para poder trabajar como
profesores/investigadores universitarios (al menos, en la universidad
pública).
Lo primero que debéis saber, es que
aunque como alumnos, cualquier persona que viene a nuestra aula y nos da clase,
lo consideramos profesor, esto no significa que en la estructura universitaria
todos tengan el mismo rango o pertenezcan al mismo nivel. No me conozco todos
los estratos, pero tan solo por citar algunos, tenemos: alumnos de doctorado
con una FPU/FPI que pueden dar docencia, profesores/investigadores postdoc (que
disfrutan de un contrato o beca postdoctoral), ayudantes doctores, contratados
doctores, profesores asociados, profesores titulares o catedráticos. Más
complejo de lo que parece, eh? En este vídeo
del canal de Youtube os intenté explicar un poco mejor esto, por si os
interesa.
Vamos a lo que hemos venido: La acreditación. La acreditación es un
sistema externo de evaluación de los profesionales académicos, que
supuestamente (ya sabéis de mi escepticismo por los criterios y sistemas actuales de evaluación) califica el nivel que cada uno de
nosotros tenemos dentro de la academia. Estar
acreditado es indispensable hoy día para trabajar en la universidad pública
española, ya que supuestamente es un criterio externo que garantiza la
transparencia y la calidad de la plantilla universitaria.
Esta evaluación es llevada acabo por
la ANECA (si has pedido una FPU alguna
vez, seguro que te suena), está dividida por niveles, y se basa principalmente
en los clásicos méritos académicos: publicaciones
de impacto/JCR, horas de docencia (básicamente estos dos), libros
publicados, actividades de transferencia del conocimiento, ponencias en
congresos, etcétera. Cada nivel de acreditación tiene unos requisitos
específicos de méritos, los cuales van sumando puntos hasta que el total de
méritos de nuestro CV supone una cantidad X total de puntos. Si llegamos a una
cantidad mínima de puntos, conseguimos la acreditación en ese nivel.
Cada uno de los niveles, como digo, tiene unos requisitos concretos. Por ejemplo, el primer nivel (el más
básico) de acreditación, es el de ayudante doctor. Hasta donde yo sé, la
acreditación como ayudante doctor se evalúa y se tiene en cuenta si al menos se han impartido 450 horas de docencia. Por otro
lado, para acreditarnos en el nivel de profesor titular, necesitamos haber
publicado X número de artículos de impacto/JCR de primer o segundo cuartil. Cada área del conocimiento tiene unos requisitos (pese a ser del mismo nivel), por
ejemplo, acreditarse como profesor titular por Ciencia Sociales no tiene los
mismos requisitos que hacerlo por Económicas.
Entonces, cuando queramos
acreditarnos, tenemos que rellenar unos datos en la ANECA entre los que se
incluyen nuestro CV y méritos. La ANECA reúne a unos expertos, y si consideran
que cumples los requisitos para el nivel de acreditación que has solicitado, te
dan el visto bueno. Una vez conseguida la acreditación, tendrás que presentarte
al puesto que una universidad oferte en ese nivel de acreditación, junto a tu
CV y los méritos pertinentes (es decir, acreditarte no te garantiza trabajar, tan solo que cumples los requisitos para ese nivel).
Como habrás intuido, cada nivel te
permite mejorar tus condiciones respecto al nivel anterior: sueldo, créditos de
docencia a impartir, etcétera. La controversia principal con el sistema de
acreditación (además de lo cuestionable o no que pueden ser los criterios
elegidos para cada nivel), gira entorno a los profesores que ya están
trabajando en la universidad desde hace años, y sobre si ellos (que ya tienen
una plaza fija en muchas ocasiones) cumplirían los requisitos que se les están
pidiendo a los nuevos acreditados en su mismo nivel.
Y hasta aquí, todo lo que ahora mismo
sé sobre el sistema de acreditación. En un tiempo, si quiero volver a España
(ya lo veremos), no me quedará otra que acreditarme. Espero que con un poquito
de suerte, consiga una plaza fija que me haga estabilizarme un poco y deje de
dar vueltas al mundo! Cualquier corrección, sugerencia o matiz sobre lo que he
escrito, dejádmela aquí abajo o me la mandáis por correo a: contacto@ebaes.es
Nota de actualización: Gracias a Marta por hacernos llegar las horas de docencia que se tienen en cuenta para la acreditación como ayudante doctor 😉
Nota de actualización: Gracias a Marta por hacernos llegar las horas de docencia que se tienen en cuenta para la acreditación como ayudante doctor 😉
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Photo Credit: Ondřej Šálek